Beneficios de la miel en invierno


En la actualidad, las subidas y bajadas de temperatura son algo constante incluso en pleno invierno. El cuerpo lo nota y aumenta el número de catarros o gripes. Es aquí cuando la miel se presenta como uno de los mejores aliados para afrontar la bajada de temperaturas.

Ahora en invierno, que la subida y bajada de temperatura son constantes. El cuerpo lo nota y por eso aumentan el número de resfriados y gripe. Aquí, te explicamos porque la miel es uno de los mejores aliados ante los descensos de temperatura.

Durante el invierno hay fuertes cambios de temperatura, las mañanas primaverales pero las noches frías, por lo que es normal que los resfriados y gripes vayan en aumento debido a que el sistema inmunológico se debilita. Y dado que nuestro sistema inmunológico de defensa es más bajo y débil, necesitamos alimentos que nos ayuden a renovar nuestro organismo y prevenir muchas enfermedades.

El producto es la miel y los productos de la colmena. La miel es un alimento puro, que contiene vitamina C, B1, B2, B3 y B5, calcio, magnesio y hierro. Sus beneficios han sido reconocidos por nutricionistas, expertos e incluso médicos. Es un producto que puede endulzar todos nuestros postres, y que, con sus propiedades, puede ser un buen aliado para prevenir resfriados, proteger la garganta, proteger el hígado y ayudarnos a dormir mejor o comer más.

Por lo general, comprar miel nacional puede brindarnos una garantía de pureza, mejorar la calidad y, lo más importante, aumentar el rendimiento y los beneficios del producto.

Comer miel puede ayudarnos a combatir las infecciones respiratorias, pues este edulcorante tiene efectos calmantes, antisépticos, antiinflamatorios, y puede prevenir o reducir los efectos de procesos catarrales, dolores de garganta, resfriados e incluso laringitis. Uno de los secretos más recomendados este invierno es consumir una cucharada de miel todos los días para mejorar la capacidad del cuerpo para resistir virus.

Por otro lado, las propiedades nutricionales de la miel pueden extenderse al deporte, pues si deportistas o niños (mayores de 18 meses) y otros trabajadores físicos consumen miel, les proporcionará una fuente de energía rica y natural.

Según varios estudios sobre la miel, ingerir este alimento por la mañana, incluso con el estómago vacío, puede mejorar la inmunidad del organismo frente a amenazas externas como resfriados o gripe. Esto se puede hacer diluyendo una cucharada de miel en agua, aunque también se puede introducir en el café, té o leche en lugar de azúcar.

Además, la miel puede calmar y relajar. Es un agente calmante natural de los nervios, y su glucosa es muy importante para las neuronas, por lo que se recomienda su consumo en caso de trastornos neurológicos o fatiga física o mental. Con todo ello, una cucharada de este alimento mejora los calambres, las contracturas y la rigidez muscular absorbiendo la fructosa de la miel para descansar mejor y recuperar la energía.

También, la miel también se ha utilizado para acelerar la cicatrización de determinadas heridas e incluso prevenir la aparición de quistes. Utilizada externamente, la miel puede suavizar la piel, hidratar, antienvejecimiento y prevenir el acné.